… sino a quien conmigo va.

¡Quién hubiera tal ventura sobre las aguas del mar, como hubo el infante Arnaldos la mañana de San Juan! Andando a buscar la caza para su falcón cebar, vio venir una galera que a tierra quiere llegar; las velas trae de seda, la ejarcia de oro torzal, áncoras tiene de plata, tablas de fino coral.Sigue leyendo “… sino a quien conmigo va.”

2 de enero de 1492

Romance de Abenámar – ¡Abenámar, Abenámar, moro de la morería, el día que tu naciste grandes señales había! Estaba la mar en calma, la luna estaba crecida, moro que en tal signo nace no debe decir mentira. Allí respondiera el moro, bien  oiréis lo que decía: -No te la diré, señor, Aunque me cueste laSigue leyendo “2 de enero de 1492”