Cartas del mar

En el fondo del mar hay cartas que no puedo olvidar.

Cartas de azufre; mi sangre, tinta; mi alma, metal.

La Luna llena refleja en mi ventana

las cartas convertidas en promesas incumplidas,

electrizan mis sentidos con el mar.

Cartas de azufre sumergidas bajo el mar.

Transportan mis latidos hasta hacerme bombear

la sangre derramada de mi alma condenada

a hundirse bajo el mar.

Cartas del mar.

Cartas que no puedo olvidar.

Cartas del mar.

Cartas que no puedo enterrar.

Sulfuran mi cabeza,

me cuentan que tu ausencia

es mi mayor dolencia

por haberte perdido…

Y en el fondo siempre te he buscado,

y en el fondo siempre te he querido,

y en el fondo viven las cartas del mar.

Muchas graciasūüôŹūüíē

Flor Ka

SONGS AND PORTRAITS (Canciones y retratos)

Nadie sabe lo que es el campo, verde, intenso, y suavemente amplio, hasta que lo ama como a una mujer, como a algo c√°lido, entra√Īable y humano.

T√ļ que naciste de las colinas.

Criados en las colinas, amantes de las colinas.

Aunque el mundo no sea tu derecho.

Aunque tu alma se canse de males.

Esto lo sabr√°s por encima de otros hombres.

En las colinas encontrar√°s tu paz nuevamente.

Maxwell Struthers Burt


Campos de Castilla

Ma√Īana, para agradecerles el calor con el que me han acogido, siendo yo tan aprendiz y ustedes tan maestros, sacar√© de mi caj√≥n la canci√≥n Cartas del Mar

A un tal Mr. W. H.

El Renacimiento y el Barroco son las edades europeas del soneto. Descendiendo de Dante y Petrarca, el soneto se convierte en el molde perfecto de la poesía lírica europea del momento. El soneto implica modernidad y clasicismo; espíritu refinado que se colma voluntariamente de tópicos ilustres y de imágenes elaboradas. De una concepción del amor y del estilo. La forma del soneto elisabetiano, el usado por Shakespeare, se compone de tres cuartetos y un pareado final.

El bonaerense Manuel M√ļjica L√°inez tradujo los sonetos de Shakespeare como entretenimiento personal. Seg√ļn Luis Antonio de Villena, es la traducci√≥n, con mucho, m√°s bella y lograda de la obra, aunque incompleta, puesto que M√ļjica era escritor y redactor a tiempo completo.

XXXII

Si a mis días colmados sobrevives,

y cuando esté en el polvo de la Muerte

una vez m√°s relees por ventura

los inh√°biles versos de tu amigo,

con lo mejor de tu época compáralos,

y aunque todas las plumas los excedan,

gu√°rdalos por mi amor, no por mis rimas,

superadas por hombres m√°s felices.

Que tu amor reflexione: “Si su Musa

crecido hubiera en esta edad creciente,

frutos m√°s caros a su edad le diera,

dignos de incorporarse a tal cortejo:

pero ha muerto; en poetas m√°s notable

estilo buscar√© y en √©l amor. “

Es teoría generalmente aceptada que los Sonnets (154 en total) fueron escritos entre 1593 y 1597, la primera edición que poseemos, con la misteriosa dedicatoria a un tal Mr. W. H., es de 1609

William Shakespeare

Salvaci√≥n de la Primavera

El pasado s√°bado, en la secci√≥n Babelia de El Pa√≠s, le√≠ una breve entrevista donde a V√≠ctor Garc√≠a de la Concha le preguntaban Qu√© poema deber√≠a leer una persona enamorada, y contestaba “Salvaci√≥n de la Primavera” De Jorge Guill√©n.

Así que vamos a considerar su recomendación.

Leer M√°s

Poes√≠a √©pica y clerical

El oficio de juglar consist√≠a en entretener a la gente a cambio de una paga en dinero o en especie. Su √©xito depend√≠a de sus habilidades y de las exigencias del p√ļblico. Una de sus habilidades era recitar cantares de gesta ante un auditorio (plazas, castillos) con agudeza e ingenio. El autor estaba condicionado al estamento eclesi√°stico.

XL

Así, con tal entender,

todos sentidos humanos

conservados,

cercado de su mujer

i de sus hijos e hermanos

e criados,

dio el alma a quien se la dio

el cual la ponga en el cielo

y en su gloria,

que aunque la vida perdió,

dexónos harto consuelo

su memoria.

Jorge Manrique -Coplas a la muerte de su padre-





Et in Arcadia Ego

Guercino, en 1618 pintó Et in Arcadia Ego, un lienzo donde los pastores, los grandes protagonistas de esta vida feliz en la Arcadia, se encuentran con una calavera, un aviso certero de que, a pesar de que habitan en un verdadero paraíso terrenal, la muerte existe.

Te encontr√© en la alameda, cuando ya la noche se desmayaba entre los √°rboles. Mi barco fonde√≥ en el puerto, y yo me sent√≠a un ciego con hambre de carne y de luz.¬† El cielo era un choto que lloraba, rode√°ndonos. Amarr√© tu talle al pico lacrimoso de la brisa, not√© por la lengua el cuchillo de este amor que desde entonces cava en m√≠ sus pozos. Qu√©date quieta, dije. No hables. C√°llate. Me pareces una pastora de la jungla. ¬ŅD√≥nde tengo las manos, mis manos que no siguen los renglones de los astros? Ll√©vame hasta el arroyo, hasta la menta que crece en el bosque. Pon tu dedo en la luna y b√≥rrala con tu hermosura de cristal y azules. Y ven despu√©s, amor, bebe mi sangre de avispero, siente los mundos que recorren mis ojos cegados por las aguas.Agolp√© mis labios, tan resecos, en tu nuca, un largo naufragio. Y sucediste en m√≠, eras la garza submarina,eras la vida venci√©ndome despacio. Pelo suave, entra√Īa suave tan cercana, entreabierta caricia. Unos dientes empedrando las sombras. Te deshice en mi piel cuando sent√≠ tu abrazo de calor y vino lleg√°ndome hasta el fondo, tan dentro como los huesos. Eras de pan, dos s√≠labas desnudas habitaban tu nombre, y yo, una estatua herida por el m√ļsculo. Escarcha en la salina y pisada en la arena que se cubre de pronto de un vuelo de cenizas. Yo corr√≠ como un r√≠o que anida en el paisaje. Estaba mi coraz√≥n ansiando tus dedos, desollado por un dolor, que nadie tiene. Estaba mi coraz√≥n as√≠, como una fruta que mord√≠as, como tierra de estrellas que, m√°s tarde, t√ļ plantaste en la vida.

√ĀNGELA VALLVEY

El crimen fue en Granada

El lenguaje est√° hecho a base de im√°genes, y nuestro pueblo tiene una una riqueza magn√≠fica de ellas. Hay dos grupos de poetas que luchan en la Historia L√≠rica de Espa√Īa, o las dos Espa√Īas, que dec√≠a Machado, los poetas llamados populares y los poetas llamados propiamente cultos.

Gentes que hacen su poesía andando los caminos o gentes que hacen su poesía sentados en su mesa.

Pero quiero hacer constar que no creo en la eficacia de esta lucha ni creo en lo de poeta italianizante y poeta castellano. En todos ellos hay, a mi modo de ver, un profundo sentimiento nacional.

Dice el gran poeta franc√©s Paul Val√©ry que el estado de inspiraci√≥n no es el estado conveniente para escribir un poema. Como creo en la inspiraci√≥n que Dios env√≠a, creo que Val√©ry va bien encaminado. El estado de inspiraci√≥n es un estado de recogimiento pero no de dinamismo creado. Hay que reposar la visi√≥n del concepto para que se clarifique. No creo que ning√ļn gran artista trabaje en estado de fiebre. Aun los m√≠sticos, trabajan cuando ya la inefable paloma del Esp√≠ritu Santo abandona sus celdas y se va perdiendo por las nubes. Se vuelve de la inspiraci√≥n como se vuelve de un pa√≠s extranjero. La inspiraci√≥n da la imagen pero no el vestido.

El poeta, pues, va adquiriendo con el tiempo conciencia creadora y técnica para la imagen.

Federico García Lorca: Conferencias. (Extracto)

Buenos y lluviosos d√≠as: Feliz jueves navide√Īo. Hoy quer√≠a hablaros de la creatividad, la inspiraci√≥n esta que llamamos musa, las influencias, los poetas cultos y cortesanos que tanto me gusta estudiar sus biograf√≠as para situarlos en el marco hist√≥rico de nuestra naci√≥n, y se me ocurr√≠an muchas ideas, ejemplos, citas, etc. Pero, ¬Ņqui√©n mejor que el gran Lorca nos iba a iluminar sobre el tema?

De Lorca poco que decir ya a estas alturas, habiendo transcurrido 121 a√Īos desde que una maestra de pueblo dio a luz al poeta m√°s elogiado, homenajeado, estudiado, reconocido y envidiado de todos lo tiempos. Infancia en Granada, juventud en Madrid, madurez en Nueva York y muerte en Granada, su Granada.

Os dejo unas palabras s√ļper acertadas que le dedic√≥ el gran Machado:

Se le vio, caminado entre fusiles, por una calle larga, salir al campo fr√≠o, a√ļn con estrellas de la madrugada. Mataron a Federico cuando la luz asomaba. El pelot√≥n de verdugos no os√≥ mirarle a la cara. Todos cerraron los ojos; rezaron: ¬°ni Dios te salva!

Muerto cay√≥ Federico -sangre en la frente y plomo en las entra√Īas-

…Que fue en Granada el crimen sabed -¬°pobre Granada!- en su Granada…

Muchas gracias.

http://www.culturandalucia.com/FEDERICO_GARCIA_LORCA/Federico_Garcia_Lorca_IMAGENES.htm#inicio%20galeria