Amor de la agonía

XVIII

¿De dónde te salió esa sangre fría?

que viéndome llorar de esa manera,

aun sabiendo el daño que me hacías

y no siendo, sino la vez primera

que contigo a gusto me sentía.

Succión de madrugada, a sangre fría,

la sangre de mi alma derramada.

Mamaron de mis pechos tus mentiras,

disfraces de pasión, cruel osadía

que desarmó a mi alma enamorada.

Los restos del amor de la agonía

murieron esa noche en mis entrañas.

Dolor quedó tras despertar el día.

¿Cómo voy a sentirme hoy desalmada

y mi alma va a escribirme poesía?

Publicado por

Flor Ka

El poeta es, por definición, póstumo. Comienza a vivir después de su muerte, y, cuando está vivo, camina con un pie en la tumba. Eso produce una especie de cojera que da a su aspecto cierto encanto. JEAN COCTEAU

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