CON LA INMENSA MINORÍA

Juan Ramón Jiménez

AURORAS DE MOGUER

El rocío ­­-¡alba pura!- y las estrellas

tienen desnudo al mundo

de los hombres dormidos;

y el mar, saliéndose, le arrulla                                                       una alborada

inmensamente nueva y blanca.

Todo es flor –nardo, estrella-,

como una dulce nieve de abril, grata

-como si fuese realidad el mito

de la luna que se ha hecho nieve-,                                 sin la huella                               de un solo ojo.

 Y yo, escondido

                                                            -el mar y yo-,

lo estoy mirando –y viendo-.

El cielo, a ratos, se abandona

                                                           bajo, caído

                                                          de espaldas. –¡Qué frescura

                                               de espaldas en las flores =nardo, nieve, estrella!-

y a lo invisible, que yo veo encima

                                                     -el mar y yo-,

                                                     al pecho, al rostro no mirado,

                                                     derecho de los astros frescos,

                                                     virjen en su infinita desnudez,

                                                    el mar, alto, le arrulla

                                                    una alborada

                                                   inmensamente pura y nueva.

Juan Ramón Jiménez

En el despacho de Juan Ramón Jiménez

EL SIGLO MODERNISTA

Para entender el puesto de Juan Ramón Jiménez en la poesía española de nuestro siglo es preciso situarlo en la historia. Su influjo fue decisivo sobre todo hasta la guerra civil, pero aún sigue proporcionando sorpresas la edición de su vasta obra inédita.

Él solo constituye un capítulo entero de la historia literaria, pero en los comienzos recibió influencias y posteriormente las extendió él.

Su generación vital fue la de los grandes creadores de nuestra cultura.

En 1881 además de Juan Ramón Jiménez nacieron los innovadores de las artes plásticas: Picasso, Gargallo, María Blanchard, Léger, Le Fauconnier, Larionov, Carrá, el músico Béla Bartok y el pensador Teilhard de Chardin, entre otros.

 El año anterior habían nacido Apollinaire, Derain y Franz Marc.

El año siguiente nacieron Braque, Joyce, Virginia Woolf, Boccioni, Vázquez Díaz y Strawinsky.

En 1883, Ortega y Gasset, Kafka, Severini, Marcoussis y Gropius.

 

 

I
 
Tanto pesa la carga de mi espalda
que no consigo andar sin ver el suelo.
 
Tantas grietas yacen en mi alma
que entre ellas se escurre mi consuelo.
 
Tan lejano tengo el color malva
como la gran negrura de tu pelo,
 
que de no poderlo ver reviento
igual que sin la Luna el firmamento.
 
 
Tanto intento recobrar la calma
que ensordece mi plegaria al cielo.
 
Tantos sueños se hundieron en mi barca
que no floto en el agua si no vuelo.
 
Tan cobarde fui que ya ni el alba
podrá volverme a ti porque me muero,
 
y mi alma partirá a favor del viento
deshaciéndose así de su tormento.
 
 
Flor-Ka
La Herida del Pecado

Flor Ka🌹🏴‍☠️

Gracias🙏💕

Publicado por Flor Ka

El poeta es, por definición, póstumo. Comienza a vivir después de su muerte, y, cuando está vivo, camina con un pie en la tumba. Eso produce una especie de cojera que da a su aspecto cierto encanto. JEAN COCTEAU

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